
Un Tribunal de Salt Lake City, en el Estado de Utah (oeste), está juzgando a una mujer que se negó, por motivos estéticos, a hacerse una cesárea que le habría salvado la vida a uno de los bebés que esperaba. A pesar de la muerte del niño, la madre se ha declarado inocente de homicidio.
Las acusaciones contra Melissa Ann Rowland, de 28 años, alegan que ella actuó con "desmedida indiferencia" al provocar la muerte de uno de sus mellizos por negarse a seguir los consejos médicos que intentaban salvar la vida de los niños.
Esta mujer, de 28 años, cumple condena en la cárcel del Estado de Utah, al oeste de Estados Unidos, y tuvo que comparecer ante la Corte de Salt Lake City, a través de una cámara de televisión instalada en la celda, donde permaneció hasta conocer la sentencia del caso.
Desde su celda y acompañada de su abogado, se declaró inocente y negó que hubiese declinado la sugerencia de los médicos a que se realizase una cesárea, debido a la dificultad respiratoria de los fetos. Uno de los bebés, una pequeña, sobrevivió y a los pocos días fue dada en adopción.
Fuente: EL MUNDO. Redacción:
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