
La conciliación de la vida personal, laboral y familiar, lejos de suponer un problema sólo para las mujeres, afecta cada vez a más hombres. La inmensa mayoría, el 95%, tiene una actitud progresista, favorable a asumir las mismas tareas que su pareja en el hogar y acabar con los tópicos sobre el rol femenino.
Sin embargo, “este nuevo hombre está un poco desorientado” a la hora de afrontar esta responsabilidad compartida.
Así lo afirman los autores de un informe pionero: Repercusiones del ámbito laboral en la vida familiar de los hombres, realizado por la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona a partir de un estudio cuantitativo con 785 varones de 21 a 65 años y otro cualitativo con 24. Esto es lo que averiguaron:
Dedicación a la familia
El 65% de los hombres no pasan suficiente tiempo con sus hijos, siendo los directivos los que menos juegan con ellos. El 50% considera que la calidad de las horas compartidas es más importante que la cantidad. Respecto a la pareja, el 55% de los encuestados dicen disponer de poco tiempo para estar con ella, proporción que crece hasta el 64% entre los 41 y los 50 años.
El 90% de los varones se ocupan en casa de tareas consideradas “propias del hombre”: bricolaje, las cuentas, el coche...
El 65% de los hombres admiten que su trabajo influye de forma negativa en su bienestar y en el de su familia: el 40% reconoce descargar la tensión acumulada con la pareja y el 20% con los hijos. Los directivos separan más los ámbitos, pese a que el 44% son interrumpidos en casa por asuntos laborales.
El 75% de los no directivos dan más prioridad a la familia que al trabajo. El 58% de los altos cargos los valora por igual.
El 80% de los hombres se muestran descontentos con su trabajo, y el 90% expresa deseos de cambio.
Fuente: 20 M. Redacción:
ACPress.net